Empezar a usar ViVi
Hay dos entradas: una para vos como profesional y otra para tus pacientes. Son distintas a propósito.
Antes de empezar
Tres cosas, nada más. Si te falta alguna, la resolvemos juntos en la puesta en marcha:
- Una cuenta de Google. Es tu llave para entrar al panel: sin usuarios ni contraseñas nuevas.
- Tus reglas del consultorio. Horarios, duración de la sesión, honorarios y seña. Las definimos juntos en una llamada corta.
- Un canal para el consultorio —hoy, un número de WhatsApp—. Lo configuramos con vos; tus pacientes van a escribir ahí.
Si sos profesional
Entrás a tu panel de trabajo. No hay usuario ni contraseña que recordar: el acceso es con tu cuenta de Google.
- Abrí tu panel. Entrá a la página de acceso desde el navegador, en la compu o en el celu.
- Tocá «Entrar». Te lleva a la pantalla de ingreso seguro.
- Continuá con Google. Elegís tu cuenta de Google y listo: entrás sin contraseñas, sin códigos, sin vueltas.
Piloto
La primera vez, te habilitamos el acceso. Estamos en piloto, así que la primera vez que entres te damos de alta manualmente. Escribinos por WhatsApp avisando que querés entrar y te lo activamos en el momento.
Una vez adentro vas a ver tu agenda, tus pacientes, tus cobros y tus mensajes. El tour de tu panel te muestra cada parte.
Si sos paciente
Tus pacientes no entran a ningún lado. No hay app que descargar, no hay cuenta que crear, no hay contraseña.
- Escriben al canal de tu consultorio, el que vos les compartas.
- Eligen día y horario por mensaje.
- Pagan la seña con el link de Mercado Pago que les llega ahí mismo.
- Reciben su recordatorio antes de la sesión, por el mismo canal.
Todo pasa en el canal que ya usan todos los días. Para ellos, ViVi es invisible: simplemente tu consultorio responde rápido y ordenado.
Tu primera semana
No esperes una avalancha de mensajes: la primera semana es para afinar. Esto es lo normal:
- Los primeros chats llegan de a poco, a medida que compartís el número. Cada conversación aparece en tu panel, en Mensajes.
- Revisá cómo se presenta ViVi y decinos si querés cambiar el tono o las palabras. Es tu consultorio: tiene que sonar a vos.
- Probá reprogramar un turno a mano desde la agenda, para ver que vos siempre tenés la última palabra.
Después de esa semana, el paso siguiente es conseguir tu primer paciente del piloto de verdad. Seguí con el playbook del primer paciente.