Tu primer paciente
El objetivo del piloto es chiquito a propósito: un turno reservado, pagado y recordado de punta a punta sin que toques nada. Si eso funciona, todo lo demás es escalarlo.
Semana 0: configurar tu consultorio
Antes de invitar a nadie, dejá tu consultorio armado en tu panel. Lo hacemos juntos en una llamada corta, pero esto es lo que definimos:
- Horarios: qué días y en qué franjas atendés.
- Duración de la sesión: 40, 50 minutos, lo que uses vos.
- Honorarios: cuánto cobrás la sesión.
- Seña: cuánto pedís por adelantado para confirmar la reserva.
- Mensajes automáticos: cómo se presenta ViVi en el chat («Hola, soy ViVi»), qué dice el recordatorio y qué pasa si alguien falta.
Son tus reglas, escritas una vez. Después la secretaria las aplica sola.
Semana 1: invitar de 3 a 5 pacientes
El piloto no necesita marketing. Necesita tu consultorio real y entre 3 y 5 pacientes reales durante dos semanas. No busques desconocidos: el primer paciente ideal es alguien de tu red, que ya te escribiría para pedir un turno y te va a perdonar si algo sale medio torcido la primera vez.
No hace falta que sea una persona «tecnológica»: justamente queremos comprobar que el flujo sea natural para cualquiera.
Qué decirles
Mandales algo así por WhatsApp. Copialo y adaptalo con tus palabras:
Mensaje para compartir
Estoy probando un sistema nuevo para mis turnos: me escribís a este número, elegís el horario y pagás la seña por ahí mismo. Probalo y contame qué te pareció.
Y agregá esta segunda parte, que baja la ansiedad de todos:
Si algo sale raro
Si algo sale raro en el mensaje, avisame por acá y lo resolvemos en el momento. Nada de lo que pase ahí es definitivo sin que yo lo vea.
Semana 2: el primer turno de punta a punta
La meta es que un turno se reserve, se pague y se recuerde sin que toques nada. Cuando eso pase una vez, el piloto cumplió.
Después del turno, preguntale a tu paciente estas tres cosas. Sus respuestas son el feedback más valioso del piloto:
- ¿Te resultó natural? Queremos saber si el chat se sintió como hablar con tu consultorio, no con un robot.
- ¿En qué momento dudaste? El punto exacto donde frenó es donde tenemos que mejorar.
- ¿Reservarías así de nuevo? Si la respuesta es sí, el flujo funciona.
Qué medir
Durante el piloto miramos cuatro números, todos visibles en tu panel:
- Turnos reservados sin tu intervención: cuántos se agendaron solos.
- Recordatorios enviados: cuántos salieron automáticos antes de cada sesión.
- Ausencias recuperadas: turnos que se liberaron y se volvieron a ocupar.
- Señas cobradas: pagos confirmados por Mercado Pago.
La meta
Un turno reservado, pagado y recordado de punta a punta sin tocar nada.
Cuando eso pase una vez, repetimos con más pacientes y ajustamos lo que haya que ajustar.
¿Dudas antes de arrancar? Pasá por las preguntas frecuentes o escribinos.